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domingo, 22 de septiembre de 2019

Primer Taller, con Niños de la Escuela Rural de Guáquira

En uno de los varios momentos vividos,
durante el 1er Taller sobre aves.
Escuela Rural de Guáquira (19.9.2019).
Compartimos con mucho agrado la realización de nuestro primer Taller del proyecto, fue realizado con los niños de la Escuela Rural de Guáquira, y estuvo dedicado a las aves en un contexto general.

Fecha: Jueves 19.9.2019
Tema: Aves, contexto general.
Beneficiarios: 25 niños Escuela Rural de Guáquira
Formato: Presentaciones, observación, talleres grupales, trabajo creativo en cartulina.
Equipo Fundación Montecito: Eva Rippel, Sophie Grasmeyer, Barbara Wedl, Juanita Arango, Felipe Velasco.
Acompañamiento: Mamo Roseliano (pueblo indígena Kankuamo, SN de Santa Marta).
Institución: Escuela Rural de Guáquira, I.E. 'Jorge Eliécer Gaitán', profesora: María Mercedes Castro.
Locación: Vereda Guáquira, Municipio de Tota, cuenca Lago de Tota.


sábado, 7 de septiembre de 2019

Pagamento, Ofrenda y Ceremonia Ancestral de Inicio

Al finalizar pagamento, al fondo están
Mamo Roseliano y Abuela Chona, al
frente estamos Juanita y Felipe
Hemos realizado hoy un pagamento indígena dentro de las tradiciones ancestrales Muiscas, mediante ofrenda y ceremonia asociadas al inicio de nuestro proyecto. Lo hicimos con la dirección del Mamo Roseliano (pueblo Kankuamo, Sierra Nevada de Santa Marta) y el acompañamiento de Abuela Chona, mujer de gran corazón y compromiso con nuestra ancestralidad.

En sus percepciones territoriales recibidas, y las nuestras, encontramos una bonita energía de aceptación a los propósitos, y con ello proseguimos asegurando nuestra voluntad de respetar el territorio y procurar siempre la armonía de quienes lo compartimos.

Hemos querido con esto, aproximarnos un poco más a caminos de espiritualidad ancestral en la relación con nuestra casa común, nuestra madre naturaleza, y con la laguna en su función de vientre desde la percepción indígena. Estamos convencidos de que en ese recorrido podemos recobrar muchos elementos necesarios de entendimiento y relacionamiento positivo con el territorio, desde el corazón, algo que la academia y el mundo de los 'proyectos' y el desarrollo no suelen contemplar.

Y al hacerlo, tal vez más personas puedan también interesarse en despertar una mayor relación afectiva con la memoria nativa que albergan nuestros lugares de vida y trabajo, otrora sagrados para quienes los habitaron antes que nosotros.